Saturday

Daniel, my son, when you read these words I will not always be far away because I presume these boxes will hold us together. You’ll find a part of me I’ve saved for this occasion. For the last goodbye. Now, you can sail as you please, go wherever the wind may take you, even look back as you did first time we set sail together. I felt I had taken you too far. Your only reference was the wake the boat left behind. But you told me so solemnly that you though of snail with his house on his back spreading his glossy trail. We spent two years sailing and we spoke little, hardly at all. I had plenty to tell of an adventure with the words of the world about the sad blue immensity. By leaving you these boxes I’m getting out of an old debt. I didn’t offer you the words or affection you so needed because the world had left me mute with dread.



Daniel, hijo mío, cuando leas estas palabras no estaré siempre lejos porque presumo que estas cajas nos unirán. Hallarás una parte de mí que reservé para esta última ocasión. Para el adiós. Ahora, ya podrás navegar a tu antojo, izar el velamen que te apetezca o dejarte ir a la deriva, incluso mirar hacia atrás como la primera vez que nos hicimos juntos a la mar. Tuve la sensación de haberte llevado demasiado lejos. Tu única referencia era la estela que dejaba nuestro velero. Pero me dijiste muy solemne entonces que pensabas en un caracol con su casa a cuestas largando su brillante baba. Pasamos dos años de circunnavegación y hablamos muy poco, casi nada. Tenía yo para contar una aventura con las palabras del mundo sobre la triste inmensidad azul. Al legarte estas cajas saldaré una vieja deuda. No te di el afecto ni las muchas y tantas palabras que necesitabas porque la vida me había dejado mudo de espanto.

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